Desde aquí

 

 

Me da asco

el vivir

sabiendo que se agota.

Nos estamos yendo,

y ni siquiera nos dejan despedirnos.

Alejandra Lara

 

Videopoema a RAS DE SUELO

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Fecha de caducidad

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Últimamente siento que ya he perdido la partida

mi corazón se ahoga en vasos de cristal

y ya no sé como salir de aquí

las peceras nos mantienen a salvo

pero yo grito por oxígeno

¿Cómo creer en lo que nunca ha sido?

me miro

me busco

pero solo encuentro reflejos

proporcionos distorsionadas

y el miedo

al efecto mariposa

las alas torcidas y la consecuencia

que precede a cada palabra

el tintineo de unos tacones

que no son los míos

oigo jaurías en mi espalda

me giro

tiemblo

alguien me toca en el hombro

dice

que  somos nosotras.

Alejandra Lara

A ras de suelo

 

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He visto manos gritar distancias

cuerpos ahogados en el vacío

retorcidos contra sí mismos

escondiendo sus ausencias.

 

Respiran en cuartos pequeños

con ventanas cerradas

 plantas que llevan ya tiempo muertas,

fuman en sus colchones sucios

poemaqqmirando al techo con su piel desnuda

arañan cada uno de sus cuadros

y sin embargo no consiguen levantarse,

atraviesan las cortinas

salpicadas de vaho y sudor

se miran con asco

¿Sabremos volar? se preguntan.

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Pero hace mucho que

vomitaron cada una de sus plumas,

tratando de volver a sentirse vivos.

Ella toca su espalda,

tiene las manos acartonadas

amarillentas por la nicotina,

la espalda de él se contorsiona,

llora incapaz de recordar

el tacto de su piel,

quieren tocarse,

juntar sus manos con su cuerpo,

rellenar con el otro los huecos.

Pero ya no se encuentran,

o quizás lleven toda la vida así

el uno sobre el otro,

incapaces de sentirse.

Alejandra Lara

 

Te veo en el otro lado

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Tú me sonríes

y ya no tengo miedo a saltar

las luces acechan

sujetas más fuerte mi mano

me dices que no es huir

alejarse de lo que hace daño.

 

 

El coche huele a cigarrillo

tiene gracia,

porque ninguno de ls dos fuma

supongo que somos nosotros

los únicos que se están quemando

suena  una canción que no reconozo

ninguno intenta ponerle nombre

y respiramos en silecio

tú buscas la velocidad

mientras nos coronamos el kilómetro

me giro para mirarte

tienes la mandívula tensa

intentando sostener la risa

la carretera nos rodea

lejos del ruido

cubiertos de nosotros

las cervezas chocan en el fondo

el cristal roto inundando los asientos

me imagino sus caras cuando se den cuenta

la piel ahogandose en lágrimas

agua que se mezcla con maquillaje

manchas oscuras convertidas en café

me besas

tazas que temblaran y caeran al suelo

pasos corriendo por el pasillo

puertas  que se cierran

y no volverán a abrirse.

 

Nos reimos

porque nunca hemos creido en la porcelana

tenemos el pecho abierto

destrozados temblamos en voz alta

 

Alejandra Lara

 

 

 

Por si vuelves a verla

poema

 

Nunca dijiste que sería fácil

pero olvidaste mencionar

eso

de que el peligro se ajusta a tu espalda

como un par de alas,

y no puedo evitar reirme,

al tocar el papel en mi bolsillo

con tu número tatuado,

aún lo guardo,

aún te guardo,

junto a la marca de pintalabios rosa

que ni el tiempo ha podido borrar,

 

y es septiembre,

alguien llora,

pero ambos sabemos que no eres tú,

el frío es un  punto de vista decías,

la distancia,

otra forma de encontrarse,

luego te morderías el labio

y dirías que llegabas tarde,

que tenías que irte

te preguntaba con quién

respondías que sola,

por eso de

no perder las manías.

 

Me acostumbre a tus pasos alejándose,

al sonido de tus zapatillas

resbalando por encima de los charcos,

tan tuya,

en  medio de todo,

y pensé que a pesar de las cicatrices que tapabas

habías aprendido a volar.

 

Esta vez,

después de todo  ,

soy yo quien tiene que irse,

porque yo no sé levantar el vuelo,

y los pájaros solitarios,

nunca han sido de mirar hacia abajo,

te dejo con tu cielo,

y con la idea

de que si un día entre los tuyos

con tus pájaros

habláis de los de abajo,

recuerdes que uno ,aún te quiere.

 

Alejandra Lara